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Reflexión Solidaridad Internacional

Abordando la crisis ambiental y humanitaria a la luz de una ecología integral

Septiembre de 2026

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Introducción

De acuerdo con el Llamado del 25º Capítulo General, “nosotras, como Congregación Laudato Si’, nos unimos al movimiento de la Iglesia para abordar la crisis ambiental y humanitaria en el marco de la Ecología Integral”. Teniendo presentes las metas establecidas por nuestra Red Internacional Shalom para el período 2024-2026, “exploramos caminos y emprendemos acciones para eliminar las causas profundas de la injusticia en nuestras unidades, áreas locales y, colectivamente, como Red Internacional Shalom”. (Enfoque y Compromisos Shalom 2024-2026)

Dios creó un mundo en el que todo está interconectado y todas las criaturas forman parte de la red de la vida. Así, incluso la acción aparentemente más pequeña que realizamos para promover la paz y la justicia tiene un impacto en nuestro entorno inmediato y más amplio. Es importante tener esto presente mientras realizamos nuestro servicio, cuando nos encontramos con quienes nos han sido confiados, cuando nos relacionamos con nuestras hermanas y cuando oramos.

Llamado a la oración

Dios Uno y Trino, fuente de toda vida, danos esperanza cuando nos encontramos con la desesperanza, la fragilidad, la soledad o el abandono —en nosotras mismas, en nuestros semejantes o en nuestras comunidades—. Enséñanos a colaborar contigo cuando comprendemos que has creado un mundo que necesita desarrollarse, en el que “muchas de las cosas que consideramos males, peligros o fuentes de sufrimiento son, en realidad, parte de los dolores de parto que Dios utiliza para involucrarnos en el acto de cooperación con el Creador”. (Laudato Si’ 80)

Experiencia

En el transcurso de nuestro trabajo educativo, observamos que el bullying entre nuestros estudiantes se está volviendo cada vez más común en las escuelas. En el mundo virtual, se ha vuelto aún más fácil hablar mal de los demás, ya que los comentarios hirientes pueden hacerse de manera anónima. Como educadores, muchas veces descubrimos situaciones de bullying entre los niños solo después de que han ocurrido o, en ocasiones, ni siquiera llegamos a enterarnos.

“Una de mis antiguas compañeras de clase compartió su historia conmigo: Cuando comencé la escuela secundaria, tenía un pantalón favorito. En aquella época, solía compartir fotos mías en Facebook, principalmente fotos en las que estaba con mi familia. En casi todas las fotos llevaba el mismo pantalón de jeans de pierna ancha. Una vez, en la escuela, una de las chicas me dijo cuando llevaba ese pantalón: ‘¿No crees que ese pantalón es un poco extraño? Pareces un búho con él’. Nunca volví a usar ese pantalón. Especialmente después de escuchar a los demás comentar que, como aparecía usando el mismo pantalón en tantas fotos en internet, seguramente no lo lavaba y era perezosa.”

“Lo que sentí en ese momento fue vergüenza. Y estaba confundida porque no entendía por qué los demás me veían de manera diferente de como yo me veía a mí misma. A partir de entonces, muchas veces tuve miedo, no solo de herir a alguien, sino también de pensar qué otra cosa podría hacer mal. Si criticaban mi pantalón, seguramente tampoco les gustaría mi cabello, mi teléfono, etc. Afortunadamente, encontré amigos maravillosos en la escuela, por lo que nunca me sentí excluida del grupo, porque siempre había uno o dos estudiantes a quienes podía recurrir. Sin embargo, lo triste es que quienes me hacían daño siempre eran la mayoría.” (Eszter, profesora de escuela secundaria y miembro del Grupo JPIC de Hungría, cuyo diálogo inspiró esta Reflexión de Solidaridad.)

Reflexión

Las palabras pronunciadas tienen un gran poder. Pueden utilizarse para afirmar la dignidad y el respeto, o para dividir y menospreciar. Como educadores, nuestras palabras e incluso nuestros gestos más pequeños revelan cómo nos relacionamos con la otra persona. Por ejemplo, si creo que cada uno de mis estudiantes posee algún valor o talento y me acerco a ellos con esa actitud, esto también se reflejará en el comportamiento de los estudiantes. En el caso de una estudiante o de un estudiante que esté siendo maltratado por sus compañeros, esta responsabilidad es especialmente nuestra.

No son solamente los estudiantes que sufren maltrato quienes necesitan nuestra atención y comprensión, sino también toda persona abandonada y solitaria que se encuentre a nuestro alrededor ya sea en nuestra comunidad, en nuestra familia o entre quienes nos han sido confiados. Acercarnos a estas personas y dedicarles nuestro tiempo es un gesto que puede marcar una diferencia en el mundo.

Según la enseñanza del Papa Francisco, la ecología integral requiere un enfoque holístico, teniendo en cuenta todas las dimensiones de la vida en la Tierra. Solo podemos proteger la naturaleza si, además de transformar nuestra relación con el entorno terrestre, también transformamos nuestra relación con nuestros semejantes y con Dios. Como todo está interconectado, la protección del ambiente natural está íntimamente relacionada con la protección de los derechos de los pobres y de las personas vulnerables. Esto incluye a los estudiantes que sufren bullying, así como a aquellas personas de nuestras comunidades que se encuentran abandonadas, solas y necesitadas de cuidado.

Acción

Esforcémonos por estar presentes en nuestra comunidad —junto a las hermanas, colegas, familiares, en el lugar de trabajo, etc.— de una manera que:

  • favorezca un ambiente de confianza mutua, crecimiento y respeto; y
  • nos permita alegrarnos con los éxitos y las alegrías de los demás, reconocer sus logros y expresarlo abiertamente.

Examinemos cómo nos relacionamos con quienes piensan de manera diferente o tienen opiniones políticas, religiosas o morales distintas. Si nos resulta difícil aceptarlos por este motivo, en lugar de juzgarlos, tratemos de hacer preguntas que nos ayuden a comprender mejor y permanezcamos en la mesa del diálogo.

Utilicemos internet de manera consciente y eduquemos a quienes nos han sido confiados para que hagan lo mismo.

Oración final

Dios Todopoderoso, enséñanos a crear en nuestras comunidades un ambiente en el que sean posibles el crecimiento, la aceptación y la reconciliación. Concédenos que nos esforcemos por apoyarnos mutuamente, fomentar las iniciativas personales y utilizar creativamente los talentos de cada una y cada uno, promoviendo así una cultura que favorezca la paz y la justicia. Amén.

 Preparado por Renáta Erős, SSND, de la Provincia de Europa, para la Red Internacional Shalom.

Imagen tomada del 25º Capítulo General, diseñada por Joyelle Proot, SSND CP.

 

Esta reflexión es fruto de un diálogo sobre el tema de la Reflexión de Solidaridad de este mes, realizado por el grupo JPIC establecido en el Distrito Húngaro (EUR). Participaron en el diálogo Mónika, Gyöngyi, Zsófia, Judit, Szilvia, Annamária, Gábor, Cecília, Lea, Eszter, Gréti y las Hermanas Fidelis, Janka, Sára, Réka y Renáta.