Hermana M. Eresta explica la capilla.

Hermana M. Eresta explica la capilla.

por Hermana M. Eresta Mayr

“Los santuarios son las ocultas capitales del mundo .”
Konrad Adenauer, primer Canciller de la República Federal de Alemania

Desde 1849, las Hermanas de las Escuelas / Hermanas Educadoras  han vivido y trabajado en Birkenstein, un importante santuario en Baviera, Alemania. La misma Madre Teresa fundó esta misión. La  educación de las niñas fue su preocupación, y durante 117 años las Hermanas de las Escuelas / Hermanas Educadoras enseñaron a niñas en Birkenstein.  Cuando la escuela primaria fue transferida a una ciudad más grande en 1966, la misión de Birkenstein cambió.

Desde entonces, las peregrinaciones son nuestro centro de atención. Nuestro ministerio es ahora el del sacristán. Un sacerdote atiende a los peregrinos pastoralmente. Las Hermanas somos responsables por la capilla y el entorno del santuario.

¿Dónde y cómo cumplen las Hermanas su servicio?

Nos encargamos del programa diario, la celebración de misas, celebraciones paralitúrgicas, rosarios y explicaciones de la capilla. Cada año unos 50 grupos de peregrinos llegan a Birkenstein; se celebran muchas misas de aniversarios y jubileos, así como también bautismos. Hasta 800 misas son celebradas cada año.

¿Qué es singular respecto a nuestro servicio como Hermanas? ¿Dónde y cómo estamos “en el corazón del mundo”?

Con nuestro hábito religioso somos inmediatamente conocidas como Hermanas. Estamos disponibles “todo el tiempo”, no solo durante el “horario oficial”. Para la gente de aquí y de más allá, Birkenstein y las Hermanas forman un conjunto, son uno. En la sacristía y junto a la puerta de nuestro convento, la gente se anota para misas. Esto es a menudo sólo un pretexto para desahogar sus corazones ante las Hermanas. Entre sus preocupaciones hay problemas de salud, situaciones familiares, conflictos de herencia, problemas financieros y muchos más. Es bueno que para casos difíciles está disponible un sacerdote. Se nos pide que recemos por todas las intenciones. La gente espera que nuestro contacto con Dios sea más cercano que el suyo. Muchas veces recibimos cartas, llamadas telefónicas y correos electrónicos con pedidos de oración. Pero no solo nos llegan peticiones; también oímos de respuestas a la oración. Los peregrinos sienten la necesidad de comunicar y hablar sobre lo que han experimentado.

Otro tiempo bendecido es la diaria Adoración Eucarística de 7.30 a 10 hs. Luego de años de haber tratado con peregrinos tenemos un buen  sentido de si acercarnos a una persona o respetar la necesidad de oración tranquila en la capilla.

Durante mis 30 años de sacristana, mi servicio ha incluido el recorrido del santuario. La gente a menudo pide una explicación; se retira comprendiendo la riqueza teológica y espiritual de nuestro santuario. Es nuestra esperanza que los peregrinos regresen de este maravilloso lugar con más fuerza espiritual y confianza.

Les digo a los que quieren saber por qué Birkenstein es tan hermoso: “¡Vengan a ver!”

Es el mejor servicio que la congregación me pudo haber otorgado: ser sacristana en Birkenstein, en el “corazón del mundo”.

 

Fuente de la foto: Hermana M. Luzilla Klein, Birkenstein, Alemania